Recordando a Mario Benedetti

Thursday, February 16, 2006

Los estrechos reinos de este mundo.


La ciudad parece cimentarse
sobre las huellas
de una eterna sombra de humedad,
sus niños con aliento ya viejo
montan la espontaneidad negra
en sus bicicletas
para cruzarla
a los umbrales del otro mundo.

Las palomas caedizas al viento
suben
como jazmines de otoño,
simulan
turbas de insectos hambrientos
de vuelos a las doce.

La ausencia llega,
cruza,
y por la vereda
de mi máscara vieja
se desplaza en dirección
a otros rumbos más alegres y joviales.

La fugacidad se lleva la palabra
hacia donde no sabemos
asociándola con rituales o cenáculos
donde los hombres se juntan
a descuartizarla
como brujos o dioses negros
por las noches.

Nada se precipita en sus relojes:
los machos falsean
la intensidad de sus uniones,
las damas toman el té a las cincos en punto
y sus chicos
se inician practicando
coitos desnudos a una guerra ninfómana.

¡Aquí no mueren poetas! Maldigo,
por ser la ciudad de fastidio
con sus largos jardines monótonos
y sus enrejados de verjas
que trepanan la raíz de las alturas.
¿Quién vive entre los muertos de este mundo?


Daniel Montoly
© 2001

Tuesday, January 24, 2006

Tezcatlipocä

Tezcatlipocä

“Au Mexique, le dieu Tezcatlipocä, trai-

nant un corps décomposé et poussant

des Gris suuvages, de rapace, protégeait

les vamptres et les loupgarous".

ROLAND VILLENEUVE



Lianas vivas azul es un espectro y el viento de la noche
en los cruces de las cuatro calles tiene su presencia viajera
Avenidas de espasmos en llanto entre anuncios luminosos columnas malteadas hasta el cielo
el metro me deja entre centauros
hay que sufrir para saberse el plano para entender
los signos rojo verde y ámbar para ver
si ese rostro en la niebla es o no humano
si esa mole cercana es un Dios o una rata
Conocer la plaza inmensa los monumentos fríos
los cuerpos encerrados en el templo sin puertas
comidos por los buitres nuestros hermanos a dos pasos
de la salida (laberinto al centro)
museo de orgasmos en la geometría Una pirámide
trunca exhibe su interior pulsa
cuando el sol entra allí fantasma rosa y verde cuarzo
pudre y destruye carnes jóvenes de las que se alimenta
El corazón del chico sobre el ara cuchillo de obsidiana
pulsa eléctrico se expande aumenta de tamaño es un enorme
órgano rosa que se come el mundo
(cortar romper el cuerpo celular que nos rodea)
Entra a veces su luz en habitaciones provincianas
se refleja en la sordidez del espejo donde no nos vemos
pero brillan tus ojos la loza agrietada
del lavabo, recoge en cascadas tu sangre y sus pozos
blanco esmalte blanco esmalte tus ojos sin color pueden
ver a través de la tela apretada cómo el músculo crece
blanco esmalte blanco esmalte el mundo es plácido viviente
quemaduras profundas deja el agua en mi piel
Llegan hierros y bronces centauros y lanzas
el caos y la selva del hombre penetran
los poros del día desgarran la noche
cuchillos
blanco esmalte blanco esmalte
tigresa pantera de los tiempos tu cuerpo manchado
junto a la cama el tigre se extiende se finge diurno
COTIDIANO
chocolate verduras patios bullicioso el jaguar se imagina
vecinos cantan lloran nadie puede impedir la invasión
las espadas las horcas

bolas de billar canicas rodamientos cojinetes
desploman su redondez hienden a veces los aires se desploman
por escaleras de sangre y se abren
las compuertas de plomo de un mal sueño
Ingestión digestión de los contrarios en los calderos
donde hierve el mercurio padre del Agua Real que todo lo disuelve
Los leones -su tono rojizo estalla sobre el cielo
donde se configura el Corazón del Sur
mordido por Escorpión
- los Leones de Fuego cuidan a la esfinge enferma
Forzamos las puertas de la Noche ruidosa movediza
con luces de cocuyo en el manglar
los animales han venido a beber Ensucian nuestros manantiales
unicornios dragones quimeras mantícoras
fieras corrupias endriagos marsupílamis snarks
bolas de gas pensantes grandes cono rugosos con pseudópodos
Príncipes Encantados convertidos en monstruos Hombres lobos
lamias cuerpo de sanguijuela loreleis informes informales
Salomés que sumergen su cuerpo en la luna de sangre
Comunican su miedo y su lepra miedo y lepra en el agua radiactiva
Madrid abunda en residuos impuros de la noche nuclear
Las calles son hervidero de monstruos pudridero de sueños
Vidas truncas por la emanación verdosa de la humana industria

Coronado de serpientes el Dios agita sus cabellos leonados
avanza y arroja rayos de la muerte rayos laser desintegradores
su lanza térmica derrite el cosmos en derredor
Desgarra el Empíreo descubre la maquinaria de los Dioses Otros
la danza eterna de las ruedas la tensión electrónica en los cables
los relés transistores piezas microelectrónicas pantallas
parabólicas que reflejan luminaria
celestes y canalizan fuerzas "les puissances du reve"
Chacal de Tezcatlipocä avanza
Su viento muerte se enrosca en las torres
arrastra papeles desnudos por las calles
siembra resplandores de gas nervioso
campos de batalla sumidos en el jadeo y en la risa de los locos

Danza un baile muy lento en las pantallas
Su cuerpo se cimbrea bajo la luz parpadeante alígera
veintitrés capas celestiales diecisiete años luz
registran su danza en páginas miniadas son los archivos
donde Imaginación Memoria se enzarzan
y paren deformidades vivientes
El Cine Galáctico está lleno de condones usados y envolturas
de chicle y caramelos y bombones helados
"Diecisiete pantallas difuminan y muestran sombras de mi cuerpo
difunden noticias siempre falsas Falsa Palabra
estupideces en rueda de fortuna o cualquier otro miedo
de "divinación" pues creen ver en movimientos prerregistrados
una respuesta a sus problemas Y"

Un monstruo de su séquito se come los cuerpos
otro diseña elegantes sudarios para jóvenes cuerpos
sus pezuñas se afanan en los muchachos el corazón
y luego el hígado son lo más tierno
Un tercer monstruo en un portal orina
arcoíris y manos de ahorcado de gloria que les llaman
Han arrasado el cine donde me hacía pajas
Un niño manco de jersey y rayas
han clausurado todos los mercados
donde afanamos las primeras bolsas
Abajo ¿vienes? Crecen hongos
"Carne de Dios" le llaman y su forma
es igual que la polla de esa tarde tan lejos

Eduardo Haro Ibars

[Eduardo Haro Ibars Obra poética. Huerga & Fierro. Madrid 2001. ISBN 84-8374-281-0]

Todo

Todo

" Los muertos no necesitan
aspirina o
tristeza
supongo.

pero quizás necesitan
lluvia.
zapatos no
pero un lugar donde
caminar.

cigarrillos no,
nos dicen,
pero un lugar donde
arder.

O nos dicen:
Espacio y un lugar para
volar,
da
igual.

los muertos no me
necesitan.

ni los
vivos.

pero quizás los muertos se necesitan
unos a
otros.

En realidad, quizás necesitan
todo lo que nosotros
necesitamos

y
necesitamos tanto
Si solo supiéramos
que
es.

probablemente
es
todo

y probablemente
todos nosotros moriremos
tratando de
conseguirlo

o moriremos

porque no
lo
conseguimos.

Espero que
cuando yo este muerto
comprendáis

que conseguí
tanto
como
pude. "

Charles Bukowski

Friday, December 16, 2005

Federico García Lorca

Huida de Nueva York

Pequeño vals vienes

En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas.
Hay un fragmento de la mañana
en el museo de la escarcha.
Hay un salón con mil ventanas.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals con la boca cerrada.

Este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac
que moja su cola en el mar.

Te quiero, te quiero, te quiero,
con la butaca y el libro muerto,
por el melancólico pasillo,
en el oscuro desván del lirio,
en nuestra cama de la luna
y en la danza que sueña la tortuga.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals de quebrada cintura.

En Viena hay cuatro espejos
donde juegan tu boca y los ecos.
Hay una muerte para piano
que pinta de azul a los muchachos.
Hay mendigos por los tejados.
Hay frescas guirnaldas de llanto.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals que se muere en mis brazos.

Porque te quiero, te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría
por los rumores de la tarde tibia,
viendo ovejas y lirios de nieve
por el silencio oscuro de tu frente.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals del "Te quiero siempre".

En Viena bailaré contigo
con un disfraz que tenga
cabeza de río.
¡Mira qué orilla tengo de jacintos!
Dejaré mi boca entre tus piernas,
mi alma en fotografías y azucenas,
y en las ondas oscuras de tu andar
quiero, amor mío, amor mío, dejar,
violín y sepulcro, las cintas del vals.


...oooOOOooo...



Introducción a la muerte

Paisaje con dos tumbas y un perro asirio

Amigo,
levántate para que oigas aullar
al perro asirio.
Las tres ninfas del cáncer han estado bailando,
hijo mío.
Trajeron unas montañas de lacre rojo
y unas sábanas duras donde estaba el cáncer dormido.
El caballo tenía un ojo en el cuello
y la luna estaba en un cielo tan frío
que tuvo que desgarrarse su monte de Venus
y ahogar en sangre y ceniza los cementerios antiguos.

Amigo,
despierta, que los montes todavía no respiran
y las hierbas de mí corazón están en otro sitio.
No importa que estés lleno de agua de mar.
Yo amé mucho tiempo a un niño
que tenía una plumilla en la lengua
y vivimos cien años dentro de un cuchillo.
Despierta. Calla. Escucha. Incorpórate un poco.
El aullido
es una larga lengua morada que deja
hormigas de espanto y licor de lirios.
Ya vienen hacia la roca. ¡No alargues tus raíces!
Se acerca. Gime. No solloces en sueños, amigo.

¡Amigo!
Levántate para que oigas aullar
al perro asirio.


...oooOOOooo...


FEDERICO GARCIA LORCA.

Fuente: http://www.fut.es/~picl/libros/glorca/gl002600.htm#41

Tuesday, December 13, 2005

EL MURO DE LA RESISTENCIA

Ultimatum est La calle espera. O cuando las sirenas tienen voces de colores. Muralistas del Mundo “Pintem Junts” . Todo parece indicar que sólo hace falta tener voluntad, convocatoria, fuerzas de sirena y mucha integridad emocional para resucitar las rebeldías contra los desánimos y las derrotas. “Un poco de gracia y otra cosita”. Ni Diego Rivera, ni Siqueiros ni Orozco, hubiera imaginado un muro como este... el “Muro de la Resistencia”. Se puede pintar con emociones, con solidaridad y con palabras. Desde lejos y desde cerca. Y todo es “no dinero”.

Andan diciendo que será una gran tela con textos recibidos desde todas las galaxias, que tendrá lenguajes muy próximos a los corazones. Algunos vecinos dicen que jamás se vio cosa semejante. Traen entre ceja y ceja la “intención de baile”; y de que “TODO ES POSIBLE, cuidadoso, común y simple. La trama es una poética surrealista compartida. Es la cabriola del viento, el de abajo: canta LA RESISTENCIA”. Dicen que están exaltadas las esperas y las esperanzas.

Uno no puede no contagiarse. Y, a menos que se esté a unos pasos del infierno, conviene concentrar todas las miradas, los nervios y el humor en santificar estas fiestas. La fiestas nuevas, las que nos tocan, las que nos endeudan, las que nos reclaman. Por conveniencia propia de todos. Cualquier indiferencia es perniciosa. Estas fiestas son una diálisis de luz que entra a juguetear por todos los rincones de nuestras historias particulars y sociales. Dan la vuelta al mundo, mojan la oreja de los más incrédulos, de los que se las saben todas, de los trotamundos de su yo, de los desarraigados del nosotros, de los sepultureros del mañana... Ya hay pruebas irrefutables.

Muralistas del Mundo, o sea todos, “Pintems Junts”, como quien le pinta a la historia un tatuaje terrestre enorme sobre las cordilleras del arco iris. Como quien pinta sus necesidades más urgentes y las pone en bocas de todos, com quien pinta sus ofrendas y sus consignas en una carta personal que miran todos... que todos se llevarán en el bolsillo izquierdo de sus corazones. “Pintem Junts” como quien quiere la cosa distinta, como quien quiere la cosa justa, libre, feliz... sin patrones, sin dueños, sin sus reglas. Como quien quiere de verdad otra cosa. Este “Mur” promete cosas que sólo podrá cumplir al arribo de los textos, los colores, las formas, las manos, los ojos... promete cosas renovadas que ya datan de muchos años y que vuelven y vuelven, pero nuevas, a tomar lugar en las paredes de los ojos, de los cerebros, de las convicciones. Como cuando los muros tomaban la palabra.

Este “Mur” para que “Pintems Junts” se aparece por las noches y se las apropia. No hace muchas horas pasó como ráfaga de futuro frente a los murales mexicanos que pintan las bandas en los barrios, pasó por Tlaltelolco y pidió pintura fresca; se fue luego como de rayo a la Argentina y le guiñó un ojo a Darío Santillán y Maxi Costequí, que andan pintando muros y puentes por todo el mundo. Pasó pos Bolivia que a estas horas incuba futuros urgentes, pasó por Chile, que no ese que ponen en la prensa, pasó por Ecuador que canta muy bien las notas del cambio y pasó por Brasil que anda con ganas de ajustar cuentas, ajustarse la osamenta y echar palante. Pasó Venezuela y se echó un trago de caribe indómito, pasó por cuba y puso a lomos un son y una canciones preñaditas de mañanas bien frescos y promisorios. Total que va y viene este “Mur”. Anda y anda... como el barco sin timonel. O con un timonel de todos, que no suena mal. “Una negra va el pa popa y va en la proa un español”... Este “Mur” parece que pinta bien. “Pintem Junts”, pues, el 17 de diciembre.

VER INDICE DEL PINTEMhttp://www.barriodelcarmen.net/pintem

los textos del MURO

http://www.barriodelcarmen.net/laopinion/nota.php?p=37&c=1

TEXTO FERNANDO BUEN ABADhttp://www.barriodelcarmen.net/laopinion/nota.php?p=356&c=1

Thursday, December 08, 2005

Memoria póstuma de un rayo.

Memoria póstuma de un rayo

Camina amada cerrada la escritura,
haciéndole relámpagos en los ojos
deshollina las pupilas urbanas,
con labios espantapájaros
enjuagua en sus córneas
el vértice de la palabra que no soporta
amarras o mazmorras intergalácticas.
Mírala volar, ave de cristal y tinta
sobre los lóbulos de la noche,
hacer pedazos las tristes máscaras
de los testaferros del silencio.
Vuela, imagen indestructible ante la desgracia,
sube...
avanza en los corceles de la sangre
tal águila ardiente sobre la ceniza,
engulléndose los insomnios
penetrados por los precios. Mírala, inefable
trazar barriga de grafittis por los sueños,
manchar los lienzos de Picasso
con tierra cordillera asesinada.
Se desplaza, se desplaza
con los llantos humanos a la luz
que acuchilla los desiertos.
Surgen tus gritos y mis gritos
de los dominios imprevistos del ocaso.

Se desplaza... Vuela y grita.

Daniel Montoly
© 2002

Monday, December 05, 2005

PASADIZO A SER OTRO.

PASADIZO A SER OTRO.

“Estas y otras cosas
demuestran que la vida
gira sobre un eje podrido”
-Charles Bukowsky-

Al viejo Charles


Ya sabía yo que los hombres modernos
observan la pelvis y las nalgas,
dejando correr la espuma de cerveza
por sus barbas sin remojo.
Yo me uní más tarde a la orgía de sus naipes
como un marica embustero
que presume de ser virgen
mientras a diario se masturba los ojos,
mirando zonas erógenas en los lavabos de los bares.
Es que no quise ser más,
¿para qué?, si nací muerto
con dos mil años en los hombros.
Me basta lo que soy:
la llaga apócrifa donde una vez habitó un hombre
que nunca tuvo por meta enamorar a la muerte
con buenos ojos.
En las olas de mi infancia
olvidé los juguetes, las patadas y los golpes,
ahora soy libre como una oruga,
hago acampar a cielo ebrio mis ojos,
observando a las algas y a los peces
cruzar a velocidad el horizonte.
Ya sabía yo que cada hombre
lleva las medallas de la podredumbre en su cabeza,
colgadas como difuntos relojes,
y en su boca va el sabor amargo de sus heces
con la vida girando sobre los ejes del culo.

Daniel Montoly © 2002


CONSEJO PARA UN POETA LERDO.


Los seres humanos por tedio
o por olvido del inodoro,
hemos caído en la autarquía del ano.
Ante cualquier escena hipócrita
sucede la ambrosia, el idilio
de los déspotas consumidores de elogios,
que se sacuden la depresión
lamiéndole el culo a los descarados.
Esa nueva casta de insectos
se va prodigando medallas bucales,
condecorándose en actos de masas ciegas,
para hacer más tarde
bolitas de mierda sobre la página
a las que llaman poemas trascendentales.
Cuídate de ellos joven peregrino
porque una vez toquen tus testículos
tu esfínter vendrá a ser suyo,
y su saliva elitista será un hongo patológico
para la lucidez de tu excremento.

Daniel Montoly © 2002

Sunday, December 04, 2005

POEMA

Tal vez nada
pueda compararse
a hacer el amor
en un lecho
de salsa de tomate,
si no es hacerlo en uno
de trozos menudos
de carne de res
recién sacrificada.



Adolfo Emilio Westphalen(Perú)

Estás bebiendo?

Estás bebiendo?


acabado, apoyado,
con el viejo cuaderno amarillo
nuevamente
escribo en la cama
como lo he hecho el último año.
veré al doctor,
el lunes.
"sí, doctor, debilidad en las piernas, vértigo,
dolores de cabeza
y la espalda
me duele."
"estás bebiendo?" preguntará.
"¿estás haciendo tus ejercicios?
¿tomas tus vitaminas?"
creo que estoy enfermo de vivir
fluctuando entre
los mismos estancados
factores.
hasta veo a los caballos corriendo
por la pista
y carece de significado.
saldré pronto después de comprar los boletos
para las carreras que quedan.
"¿saliendo?"
pregunta el empleado del motel.
"sí, estoy aburrido,"
le respondo.
"si le parece que se aburre afuera,"
me dice, "debería
estar aquí."
así que acá estoy
recostado en las almohadas
nuevamente
sólo un tipo viejo
un viejo escritor
con un cuaderno amarillo.
algo está caminando
por el suelo
hacia mí.
oh, es mi gato
esta vez.

Charles Bukowski

Trad. al español por Juan Daniel Perrotta

Los soles canoros:

Los soles canoros:

Las desapariciones inexplicables
los accidentes imprevisibles
los infortunios quizás excesivos
las catástrofes de todo orden
los cataclismos que ahogan y carbonizan
el suicidio considerado crimen
los degenerados intratables
los que se enrollan en la cabeza un delantal de herrero
los ingenuos de primera magnitud
los que colocan el féretro de su madre en el fondo de un pozo
los cerebros incultos
los sesos de cuero
los que invernan en el hospital y conservan la embriaguez de
las ropas desgarradas
la malva de las prisiones
la ortiga de las prisiones
la higuera nodriza de ruinas
los silenciosos incurables
los que canalizan la espuma del mundo subterráneo
los poetas excavadores
los que asesinan a los huérfanos tocando el clarín
los magos de la espiga
imperan temperatura benigna alrededor de los sudorosos embalsamadores del trabajo.


Poemas René Char.

J. Kalvellido, un artista de vanguardia


Kalvellido en 10 líneas

14 años dibujandooo…
Mil y piko de komixs…
4 libros de poesia… 15 fanzines autoeditados…
Millones kolaboraciones en mil y un fanzin…
Kurso de komix (komo maestro, klaro… no te jode…) pagao por el ayuntamientoo…
50 portadas de Cds… y otras tantas de maketas…
Decenas de dibujos en kamisetas… sin kontar las piratas…
Padre de un hijo de 6 años… y de otr* ke viene de kamino…
Empleado del mes en el BurgerKing de Trebujena en 1945…
Nº1 en el kobro de la komunidad en 1964… (presidente de ésta 14 años konsekutivos)…
Litrona de oro en 1875…

Y kieres ke lo resumaaa en 10 Líneas??…
Diez líneas?? Es eso mi puta vidaaa??…
Snif!!..Destrozao m´as deja´o ..Ke lo sepas…
PORKÉ TAANTOO ODIOOO??…

http://kalvellido.blogsome.com/

Wednesday, November 30, 2005

KOLABORA KON LA POLICIA



Viñeta de J. Kalvellido

Pueden visitar su página web: www.kalvellido.8k.com y la entrevista en: www.rebelion.org

Sunset Boulevar



TEMPERA BINARIA
OBRA DE ALVARO ANTON


Nadé en tu boulevard de sexo y drogas
como un pez bohemio y triste.
El incienso clandestino
abofeteaba los ánimos impetuosos
de los jóvenes inquietos
y con arrebatos de cuervos siderales
se abalanzaban en la noche,
oscuros kamikazes del vicio.
Me fui absorbiendo
en tus fluidos sepulcrales
que olían a semen de canela,
a humo depresivo y facineroso,
que se adherían viscosamente
a los miembros del espíritu.
Vi tus estatuas de celuloide:
falos de pronombres ya ciegos
al ámbito de la vida,
reían con falsas sonrisas de cartón
y pegatinas de bronce.
Sus colores herían el cielo nocturno,
y ante el afán de mis miradas
por desnudarle sus secretos
se hicieron sombras
y pájaros de altos vuelos.
Quedé con una máscara, una voz,
y cientos de preguntas jactanciosas
con sus espaldas mojadas de saliva.

Daniel Montoly/© 2002

Wednesday, November 23, 2005

Esta corporeidad

Esta corporeidad mortal y rosa,
donde el amor se inventa su infinito.
Pedro Salinas

Ella es mortal y rosa, pájaro de fuego vestida con plumas
asesinas, lengua flagrante que devora nuestras
espaldas, nuestros hombros, nuestros muslos.
Ella es mortal y rosa, destroza nuestros sexos
blanquecinos.
A caballo entre historias y leyendas, arrasó un nido de
palomas, estranguló gorriones entre sus manos de plata, bebió de
los venenos de Marte.
Rubia.Ceniza de los infiernos, huracán alegre
y torrente de palabras que se agolpan en su boca.
Fuente de las ansias infinitas, diosa por una noche, por un
día, el abismo corporal que desata las iras mas infames, la
reina mortal y rosa, rubia ceniza de los infiernos.
Quiero morir despacio, hasta contemplar su
sombra definitiva, la gracia de sus gestos entre miradas
torturadas, el abanico de pasiones que desata en cada paso que
da.
Esculpida en mármol blanco, mamífero sin
ombligo, samaritana a reacción de metrópolis indefensas, pupila
de vidrio punzante que nos persigue cada noche.
Inventar la receta del éxito, el beso de hielo
salvador, nuestras conciencias, nuestras almas muertas bajo sus
piernas de cera sagrada, el golpe certero y final que nos
instale bajo sus venas de fuego.
Rubia.Ceniza de los infiernos, pastor cruel
que aniquila a sus corderos, poema inacabado que madura la
fruta mas temida, Hay si Lorca te viera, pues Federico lo sabia
bien: un muro de malos sueños me separa de los muertos.

Alvaro Antón.

La paz milagrosa.

 

La paz milagrosa.

Se levantó al llegar otra vez al mismo número de avemarías con sus repectivas glorias, tal como le habían enseñado en el catecismo.

Se llenó de pánico al escuchar las bruscas resonancias de las pisadas acercándose al dormitorio.
Cerró los ojos. Sus inocentes manitas cubrieron el lugar ofendido. Se sintió sucio mientras miraba al cielo con otros ojos.


Daniel Montoly © 2002

Sunday, November 13, 2005

EL BAUTIZO DE AGAPITO.



OBRA: PROBLEMAS DE MEMORIA
AUTOR: ALVARO ANTON.
EL BAUTIZO DE AGAPITO.

Las noches son inequívocas piezas de hojalatas negras en los junios sin fechas de la isla. Se pintan con acrisolados matices por las nocturnales veredas de la luna, que como vaca berrenda salpica el cielo. Los luaces abandonan su anonimato entre la corteza sideral del universo y estimulados por los sudorosos cantos de las salves como también por el estruendo producido por los atabales. Se regocijan nuestros alientos borrachos de inquietudes en las vulvas de las bokores. Nuestras mejillas, gordas de sueños, ríen, en la dentadura de la desesperanza de los ojos de los asistentes a la ceremonia de la cofradía. Resuma en definitiva por los alrededores la tristeza, escudándose en la inmutabilidad de los híbridos bambúes del trópico y de la mágica secuencia de la brisa. Los oscuros danzarines bailan como crudas estatuas hechas con lágrimas aborígenes, con leche y lodo arrancados de otras tierras.

Sus furúnculos visuales se desprenden de los cuerpos, para incrustarse en los óvulos renegridos de la sibila nocturna. Exorcizan ansiedad, dopando sus tristes córneas con esteroides de atabales, con guarapo fermentado y con las voluminosas caderas de las bailarinas. Danzan verticales sus espaldas solitarias. El viento repite a capela las voces por tantos siglos reprimidas a fuerza de látigos y con extenuantes jornadas de trabajo en los cañaverales. Los negros diafragmas emiten conjuros serpentinos, recrean respuestas en los arcos de duda ancestrales con vudú y bailes frenéticos. Guardo mi rostro entre parábolas de girasoles mustios y sonrisas de aguamarina de mujeres, que encierran entre sus senos la primitiva belleza de las primeras deidades adoradas por el hombre. El eco se lleva y trae las voces, meciéndolas en su vientre masculino. Un anciano toma mis manos y las entrecruzas con las suyas, ajadas por la edad como también por la dura faena de cultivar la tierra para el disfrute de otro.

¡Candelo! ¡Candelo! Candelo ayeye, ayeye, ¡Candelo!, ¡Candelo! Ay! Candelo guarembé.

Resuenan las voces a coro siguiendo la guía del sacerdote mayor. El ambiente se satura de almizcle por la entrega desenfrenada al fervor de la alegría. Los primeros inducidos al trance se arrastran por el suelo, haciendo contorsiones corporales como culebras humanas: dudosos acertijos para la lógica del grupo de estudiosos que estamos presente entre la muchedumbre. La atmósfera se diviniza con el misticismo de los cantos, el aura de los árboles y por los constantes aleteos de los pájaros entre las ramas de los árboles. Son las voces de Los luaces dando su aprobación a la ceremonia. Los sacerdotes con vestimentas de color oro y luciendo ojos de ámbar en sus cuellos, ofrendan rituales y sacrificios a las ánimas sagradas, que moran en el agua, en un cuenco de coco repleto de sangre hasta los bordes.

-La fe lo justifica-, dice a mi lado alguien mientras las huellas silenciosas hunden su oscuridad en los tambores, despertando de la vigilia solar las soñolientas estrellas del letargo. Ingiero un sorbo de un misterioso líquido que me ofrecen. Una rara mezcla de miel de abeja con Agua de Florida y refresco rojo. Me desmayo y extraigo del éter difusas imágenes de mi infancia y algunas otras escenas con deformaciones y disfrazadas de cordura. Acepto el folclor y el colorido cultural de mi raza. Se van apagándose las voces juntos a las luciérnagas mágicas de la foresta, y el cielo, aún su boca abierta deja percibir sus dientes de oro. Su brillo es algo difuso. Satisfecha mi curiosidad, soy uno más de los tantos hijos que han recibido el bautizo en la iniciación de los sagrados misterios.

Atesorado secreto cultivado generación tras generación para perpetuar la herencia de nuestro sincretismo religioso, incomprendido e implacablemente, avasallado por quienes lo consideran una bárbara expresión de la superstición de los pueblos primitivos. Culpable de su pobreza y atraso, pero saben, perfectamente, que los verdaderos responsables son ellos, que todo estos siglos han venido, saqueando las riquezas naturales de los pueblos pobres. Las lenguas del fuego se van extinguiendo en el improvisado fogón, los asistentes comienzan a dispersarse por los densos caminitos que conducen de vuelta al pueblo.

Yo, intento ponerme de pie para marcharme, pero no puedo evitar la sensación de preguntarme. ¿Adónde iré ahora que soy otro? Con cuatro palmadas me sacudo el polvo que traigo adherido en las nalgas. Ya con la claridad observo la carretera, es larga y con lepras de baches por doquier. Quisiera quedarme a dormir entre la foresta, pero tengo que volver al pueblo, a mi cátedra de antropología, antes que mi repentina ausencia termine por denunciarme entre mis compañeros de trabajo. Ellos apelan a la ciencia, y dicen no creer en nada que no pueda ser demostrado científicamente. Je, je je. Eso piensan ellos, esperemos a que pase un lapso de tiempo, y los espíritus en forma de lechuzas se les aparezcan por la noche en sus sueños, recordándole, que en la vida no exista nada más poderoso, que aquello que no se explica.

Puedo ver sus rostros e imagino el nerviosismo, socavando su entereza.
Daniel Montoly©