Recordando a Mario Benedetti

Friday, October 22, 2010




Pueblo


¡Piedad, Señor, piedad para mi pobre pueblo
donde mi pobre gente se morirá de nada!
aquel viejo notario que se los días
en su mínima y lenta preocupación de rata;
este alcalde adiposo de grandes abdomen vacuo
chapoteando en su vida tal como en una salsa;
aquel comercio lento, igual, de hace diez siglos;
estas cabras que triscan el resol de la plaza;
algún mendigo, algún caballo que atraviesa
tiñoso, gris y flaco, por estas calles anchas;
la fría y atrofiante modorra del domingo
jugando en los casinos con billar y barajas;
todo, todo el rebano tedioso de estas vidas
en este pueblo viejo donde no ocurre nada,
todo esto se muere, se cae, se desmorona,
a fuerza de ser cómodo y de estar a sus anchas.

¡Piedad, Señor, piedad para mi pobre pueblo!
Sobre estas almas simples, desata algún canalla
que contra el agua muerta de su vida arroje
la piedra redentora de una insólita hazaña…
Algún ladrón que asalte ese Banco en la noche,
algún Don Juan que viole esa doncella casta,
algún tahúr de oficio que se meta en el pueblo
y revuelva estas gentes honorables y mansas.

¡Piedad, Señor, piedad para mi pobre pueblo
donde mi pobre gente se morirá de nada.



Luis Palés Matos

Thursday, October 21, 2010

No es casual


“Aquí no se regala nada, no se vende nada, no se celebra nada… Entonces, ¿qué rayos está pasando? ¿Dónde está el misterio? ¿En qué consiste el poder de convocatoria de ese poeta, de esa poesía?”

por Ambrosio Fornet

Nunca imaginé que la obra de Benedetti llegaría a parecernos un insólito desafío. El mundo ya está ordenado en lo que respecta a la valoración de la literatura. La expresión literaria puede verse como un medio de comunicación, cierto, pero un medio degradado, erosionado por el paso del tiempo, incapaz de competir con los audiovisuales, que son los heraldos de nuestra época. ¿Quién se atrevería a discrepar?

Pero de pronto esa sarta de lugares comunes con pretensiones lapidarias choca con un obstáculo, una verdad que tal vez nadie pueda formular mejor que Viglietti cuando afirmó, al evocar los recitales de su amigo: “Con sus solitos poemas convocaba multitudes”. Me consta que era así. Lo vi con mis propios ojos en la Casa de las Américas, en La Habana, y en el Palacio de Bellas Artes, de México, donde mi amigo Federico Álvarez y yo —después de abrirnos paso a codazos por entre los centenares de jóvenes que, desafiando una llovizna helada, trataban de entrar—, tuvimos que valernos de una artimaña para llegar hasta él.

Uno queda definitivamente inoculado contra la frivolidad y la docta palabrería cuando en esa situación se detiene un minuto a pensar: estos muchachos vienen a ver y oír a un poeta, a escuchar en su propia voz un puñado de poemas que quizá ya se saben de memoria…, y eso es todo. Aquí no se regala nada, no se vende nada, no se celebra nada… Entonces, ¿qué rayos está pasando? ¿Dónde está el misterio? ¿En qué consiste el poder de convocatoria de ese poeta, de esa poesía?

La única respuesta que se me ocurre debe ser falsa, porque alude a una transparencia, sin ninguna relación con misterios o poderes ocultos. Y no es una respuesta propiamente dicha, además, sino más bien una nueva pregunta, que está como soterrada en unos versos de Poemas de la oficina:

Montevideo quince de noviembre
de mil novecientos cincuenta y cinco
Montevideo era verde en mi infancia
absolutamente verde y con tranvías
muy señor nuestro por la presente…

La pregunta, por insignificante que parezca, alude nada menos que al Destino: ¿estamos condenados a vivir en el mundo que nos tocó en suerte, y encerrados en nuestro irrenunciable pellejo? No. Somos animales memoriosos y hasta en las peores circunstancias, agobiados por la fatiga o la rutina, podemos asomarnos al más remoto paraíso. Somos animales que sueñan y que tienen, por tanto, la facultad de imaginar y proyectar utopías. También de luchar por ellas.

Si la felicidad insiste en “tirar piedritas” en tu ventana, ¿por qué no acabas de abrirla? El poeta da un paso más, abre la puerta y sale a la calle a “defender la alegría” porque ha descubierto, sencillamente, que no puede evitarlo, que “por más esfuerzos que haga /nunca podré llegar a ser neutral”. Las dimensiones del universo se ensanchan de pronto en todas direcciones al conjuro de esa palabra desnuda, a veces trémula, a menudo irónica, coloquial siempre, siempre portadora —para usar un adjetivo muy suyo— de una “incanjeable” autenticidad. ¿Tendrá esto algo que ver con la elocuencia emotiva, con la asombrosa capacidad que tienen unos simples “poemitas” para “convocar multitudes”?

Empiezo a sospechar que Benedetti nos está invitando a sosegadas relecturas en las que seamos nosotros mismos los que diseñemos el programa, el orden de articulación de los textos, tanto poéticos como narrativos y ensayísticos. Son uno solo, en realidad. Creo que también lo son —ya lo advertí hace años— los que forman, por ejemplo, Primavera con una esquina rota y La borra del café, que podrían leerse como una imaginaria trilogía autobiográfica si se les sumara el relámpago de Recuerdos olvidados. Ahí encontraríamos de nuevo la pregunta sobre nuestros límites y nuestras posibilidades, ahora pasadas por el dramático tamiz del exilio y el “desexilio” (término este último que él mismo acuñó para nombrar la irónica experiencia de la memoria desfasada, esa que nunca imaginó el oficinista de los tranvías).

No puede ser casual que a tan pocas horas de su muerte ya estemos emprendiendo nuestras operaciones de rescate, nuestras muy personales antologías de prosa y verso, nuestros irrenunciables “inventarios”. No es casual.

Tomado de La Jiribilla

Reproducido de los archivos de La Ventana

Monday, October 18, 2010


Francis Picabia



7

Verás como al atardecer, los muertos.
Pasan a tu lado
con el viento;
borrando las huellas
con sus miradas
lánguidas;
pecan en ti. Lo ya perdido.

Lanzan al fondo
las llaves,
vetadas por inocultables
tumbas.

® Daniel Montoly


Harakiri


“Los ojos se enfurecen, las lenguas giran”
Antonin Artaud


Si para cuando vuelva el invierno
aún la voz del sol,
insurrecta,
desde algún lugar desconocido
incita a la rebelión;
veré cómo los pájaros
se abalanzan contra el vacío,
igual a kamikaze
listos a cumplir
su temprana cita con la muerte.

® Daniel Montoly


Volver

Volver del amor con una góndola vacía
sin otro pasajero
que su sombra,
craqueando por el viento
igual a liquen grisáceo
sobre la soledad de un sauce…

Llorar, para distinguir en la orfandad
la barca que nos llevará
al puerto exánime
adonde sólo la música del descuido,
como una nube de Glisofato
nos llama a vida.

Volver, -dijo Cernuda:
¿Acaso existe otra mentira…?

® Daniel Montoly


Te vi bajar a prisa el túnel

"Princes á mort sont destines"
Francois Villón.

Te vi bajar aprisa el túnel del subway a Brooklyn
era un viernes frío del 98.
Mis labios no lograron
darte alcance para despedirse,
pero las flores de tu vestido
aún perfuman mis ojos;
echaron raíces en mis córneas
como melancólica hiedra.
Ahora, al amanecer, observo tu fantasma
escabullirse entre la fotografía
y el closet. Siento en mi ser
como sí alguien te desenterrara;
clavándome mis uñas en las heridas,
destroza el placer que compartimos.
Ahora, no sé cómo romper tu embrujo.
Igual que Hölderlin, voy buscándote
de donde no estás, en donde nunca te has ido.

® Daniel Montoly



Tríptico del ocaso

Se prohíbe sudar monóxido de carbono
a la velocidad de un hermano
con ojos en la sangre.
Se prohíbe cantar a los dioses
que crearon las madrugadas debajo de la tierra, y sabrá,
que sólo reposa en el orbe, la mitad del odio
con que nos amamos.
La vorágine y el pubis de la desesperanza.
Cuando menos recuerde los mustios garabatos del ocaso
y desafiará a la muerte con labios de Eros.
Agazapa tus dientes esótericos
ebrios de elixir y de calambres.
Alza y enroca encrucijadas,
que disfrazadas de odas luminosas,
disecan sinfonías con partituras verticales
y orgasmos de sonatas heridas.


® Daniel Montoly


Chirridos de sombra.



Hoy quiero meter mi lengua en sal, y mis retinas en estiércol.
Seré ciego y mudo a sus mediaverdades: Valle de flores enfermas.
Media sombra, deshace chirridos maniqueístas,
con la suavidad de un puñal de lágrimas.
La muerte esbelta, clava crucifijos fantásticos
en las pantorrillas de las almas agonizantes.
El ángel, mitad dragón y diablo, duplica sus goces extáticos
con redobles de campanas argonómicas.
Sus pájaros encabritan pueblos, con consonantes de plomo,
sus robustas onomatopeyas, desparraman cacareos amarillos,
como gallinazos de pólvora en los diarios.
Su humor de Schopenhauer habla,
y a sí mismo, se celebra con osamentas blancas.
Inquieta su breve orilla, se hunde con rabia
en los desechos infantiles, y melancólicos,
lloran lágrimas inyectadas con antibióticos clandestinos.

® Daniel Montoly



Paisaje quechua con niño al fondo

Los juncos desnudos
rezuman en las gargantas del niño nostálgico.

Hieren las dos mitades posibles, de las alturas,
a sus antepasados en la orilla.

El blanco, hace llagas en las córneas.

Miramos, y crecen diminutos los sonidos:
Pueblos flotantes con gruñidos de Vicuñas,
y lamentos de chicha reciente.

Arrastramos nuestros estómagos
a guardar alegatos crudos,
entre sub capas de tierra.

® Daniel Montoly



Daniel Montoly (Montecristi, República Dominicana, 1968) estudiante de la carrera de derecho en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Fue finalista en el concurso de poesía Latin Poets for Humanity, ganador del concurso de poesía de la revista Niedenrgasse y del "Editor's Choice Award" de The Internacional Poets Society. Ha publicado en el Primer Volumen de Colección Sensibilidades (España, Alternativa Editorial), Maestros desconocidos de la poesía contemporánea hispanoamericana (USA, Ediciones El Salvaje Refinado), Antología de jóvenes poetas latinoamericanos (Uruguay, Abrace Editores) y en Jóvenes poetas cantan a la paz (Sydney, Australia, Casa Latinoamericana). El Verbo Decenrrejado (Apostrophes Ediciones, Santiago de Chile) Antología de Nueva Poesía Hispanoamericana (Editorial Lord Byron, Lima, Perú) y en la antología norteamericana: A Generation Defining Itself- In Our Onw Words (AMW Enterprises, North Carolina). Algunos de sus poemas han sido traducidos al portugués, inglés y alemán. Colabora activamente con diversas publicaciones literarias y dirige el blog The Wrong Side, dedicado a la difusión de la literatura hispanoamericana.

Wednesday, October 06, 2010




Arte y Oficio

Voy a poblar los espacios
entre los dedos,
cabalgando en inútiles monturas de hojalata
hasta oxidar mis oídos,
lavando derrotas amarillas
con poco tiempo, y a grandes rasgos.
Si el tiempo supiera
de esos lugares verdes
en que te dibujaba con voz perpetua
vez, tras vez,
hasta desgarrarme las manos
dejando sangre en el paisaje de tu sombra.
Vamos, dame tu rostro.
¿Por qué te escondes
y luego sales con esa cara de fracaso
intentando intimidarme?
Si persistes en seguir dormida en la levedad,
no volverá la madrugada.

©Daniel Montoly

Imagen tomada de: http://www.abcgallery.com

Tuesday, October 05, 2010

Salvador Dalí


EL ORFANATO


Se levantó al llegar otra vez al mismo número de avemarías con sus repectivas glorias, tal como le habían enseñado en el catecismo. Se llenó de pánico al escuchar las bruscas resonancias de las pisadas acercándose al dormitorio. Cerró los ojos. Sus inocentes manitas cubrieron el lugar ofendido. Se sintió sucio mientras miraba al cielo con otros ojos.


Daniel Montoly ©

Wednesday, September 01, 2010

Bloqueo

«Nos castigan porque nos quieren mucho. Sufren de vernos padecer en esta isla maldita»

por Silvio Rodríguez

Estuve en la ciudad desde el sábado, me trajo la urgencia. Se nos fundió la tarjeta de video de la computadora, y Ojalá se detuvo. Aquí no se venden esas tarjetas. Ay de la compañía que lo haga. Multas millonarias contra ellos. Tampoco podemos encargarlas, por supuesto desde Cuba. Ese es nuestro defecto: vivimos donde no debemos.

Por vivir donde nacimos somos malos, somos cómplices y, para colmo, somos bobos. La estupidez de vivir en nuestro propio país nos dificulta crear escuelas de música y estudios de grabación. Mucho más sostenerlos.

¿A qué condenado se le ocurre mejorar siquiera la parte del panorama profesional que le corresponde? Lo que hay que hacer es irse. Si es ilegalmente, mejor. Para algunos, la única forma de legitimar un proyecto es descalificando lo que sea que haya ocurrido en el último medio siglo en Cuba.

Nos castigan porque nos quieren mucho. Sufren de vernos padecer en esta isla maldita. Por eso nos aprietan tuercas. Para que aprendamos a ser mejores cubanos desde afuera. Y toman medidas para aislarnos a los que ya éramos isleños. ¿Por qué las toman? Porque son los más ricos, los más bellos, los más felices. ¿Por qué contra nosotros? Porque nos consideran lo contrario. ¿Quiénes aplauden? Los que suspiran por parecerse a ellos.

Por suerte siempre hay manos que logran escapar de ese “mundo libre”. Benditas.

Somos un país que se dedicó a alfabetizar, a construir universidades de médicos y artistas. Y ahora pretenden hacer ver que nos gusta tener pianos sin cuerdas y vientos sin zapatillas.

Vaya imaginación.

Tomado de Segunda Cita

Tomado de La Ventana

Tuesday, June 01, 2010

Entrevistas: Puerto Rico es Latinoamérica

Entrevista al periodista puertorriqueño Roberto Ramos Perea: «Nosotros somos, por invasión, una colonia de Estados Unidos, pero nuestro corazón y nuestra alma, nuestra esencia y nuestra identidad son Latinoamérica. Por eso, hermanos latinoamericanos, necesitamos que estén enterados sobre lo que sucede aquí. Yo creo que esa es la mejor forma de solidaridad que se nos puede ofrecer como pueblo»


por TeleSUR

«Ante la necesidad de apoyo y solidaridad, principalmente de países latinoamericanos en la lucha contra la opresión y falta del transparencia del actual Gobierno, es necesario recordar que, pese a estar regido por un sistema colonialista de Estados Unidos, Puerto Rico forma parte de la región». Así lo señaló el periodista puertorriqueño, Roberto Ramos Perea, quien en entrevista concedida a teleSUR se refirió a la casi nula cobertura mediática sobre la huelga que mantienen, desde más de treinta y cinco días, estudiantes de la Universidad de Puerto Rico en rechazo al incremento de la matrícula y el recorte presupuestario para esa casa de estudios.

Ramos Perea consideró que es necesario que Latinoamérica, Europa y la comunidad latina en Estados Unidos posean información sobre la actual situación en Puerto Rico, para que así puedan ofrecer solidaridad al pueblo puertorriqueño que, según dijo, es víctima de un Gobierno opresor y corrupto.

«Si Latinoamérica se entera de lo que aquí pasa, va a ser muy difícil que las cosas puedan empeorar. Por eso es que necesitamos ese apoyo de Latinoamérica, que se enteren a través de Internet, que sean difusores de la situación de Puerto Rico, porque es una situación que nos afecta a todos. Puerto Rico es Latinoamérica, no podemos olvidarnos de eso», dijo el periodista puertorriqueño en su diálogo con teleSUR.

A más de treinta y cinco días de huelga, los estudiantes ratifican que se mantendrán en las calles ¿A qué cree usted que se deba esta determinación?

—Hay un alto sentido de dignidad en el movimiento estudiantil puertorriqueño, que toda la sociedad puertorriqueña está sintiéndolo como verdadero, como un movimiento de identidad. Los estudiantes están llevando adelante una revolución que es histórica en este momento en Puerto Rico, y es la exigencia de una salubridad administrativa que no hemos tenido en los últimos dos años del nuevo Gobierno de Luis Fortuño. Ese es un Gobierno que se ha caracterizado por ser opresivo, complicado en todos los aspectos que tienen que ver con las finanzas públicas y que ha mantenido, por debajo de la mesa, muchísimos acuerdos para beneficiar a contratistas, empresarios y multinacionales.

»Todo ese enjambre de mafias está afectando a la sociedad puertorriqueña de muchas maneras. Los estudiantes han exigido claridad en el uso de los fondos de la universidad pública, han exigido que no se les aumente la matrícula, han exigido una participación activa en todo lo que tiene que ver con la administración y el gobierno universitario, y el Gobierno ha respondido con tortura, persecución, maltrato, abuso policíaco. Hemos tenido el horrible incidente de presenciar en la televisión nacional cómo un estudiante es torturado por la Policía de Puerto Rico de manera pública, con tres golpes de picana eléctrica.

»Así que imagínense cómo se está sintiendo la sociedad en este momento».

¿En qué medida la estrategia de las autoridades coloniales de alargar la solución del conflicto podría lograr, como se pretende, el cansancio, desmoralización y desaparición de los estudiantes para que acepten?

—La administración de la Universidad de Puerto Rico y el Gobierno de Puerto Rico no tienen ningún interés en que el problema se resuelva porque, según ellos creen, mientras más se alarga el problema, más se debilitan los movimientos estudiantil y sindical, pero lo que está pasando es todo lo inverso. Mientras más se dilata, el movimiento estudiantil se fortalece, el movimiento sindical se une, todos los sectores culturales, cívicos, sociales e intelectuales de nuestra sociedad se están uniendo en apoyo a los estudiantes.

»Lo que tenemos en Puerto Rico es, prácticamente, un levantamiento que hasta este momento ha sido pacífico por parte de la oposición, pero por parte del Gobierno no ha sido pacífico para nada. No son buenos los augurios, no es bueno lo que parece que se va a vislumbrar en el futuro cercano, pero por eso mismo es que el movimiento puertorriqueño de resistencia a este Gobierno, que está encabezado lógicamente por los estudiantes de la universidad, yo sé que va a tener sus frutos a la larga.

»Tarde o temprano el Gobierno no le quedará más alternativa».

Esta huelga se inició contra el recorte presupuestario a la universidad, pero, ¿qué más nos pudiera estar revelando esta situación ante la realidad colonial de su país?

—Bueno, estamos gobernados por una familia que pretende adueñarse de todo lo que es el Patrimonio Nacional mediante privatizaciones, ventas de contrato e influencias. Ese es el panorama que tenemos y que lamentablemente se va a prolongar mientras continúe este Gobierno que es, literalmente, fascista y, en muchos sentidos, opresor y que pretende la perpetuación de la colonia de Puerto Rico como “propiedad” de Estados Unidos.

¿A qué manos habrán ido a parar los 120 millones de dólares de déficit que enfrenta la universidad y sobre los cuales los estudiantes exigen claridad?

—Muy fácil, están en los bolsillos de los contratistas que han trabajado para la universidad, en los bolsillos de aquellos amigos de los gobernantes que, de alguna manera, a través del cambio de contrato, reciben prebendas por debajo de la mesa de todo lo que la Universidad de Puerto Rico tiene como patrimonio económico. Por eso es que los estudiantes están exigiendo claridad en los libros.

»Tenemos funcionarios que ganan más de 100 mil dólares al año trabajando para la Universidad de Puerto Rico, mientras les están regateando las becas a los estudiantes. Así, que se pueden imaginar dónde está todo ese dinero».

Roberto, esta rebelión estudiantil no está en la agenda de los grandes medios de comunicación como las manifestaciones de estudiantes opositores en Irán o Venezuela. ¿Qué hacer ante tanto silencio, qué recomienda?

—Precisamente eso ha esquisado el esfuerzo que yo, personalmente, he tratado de realizar con diversos mensajes que he enviado a través de Internet. A nosotros en Puerto Rico nos interesa, particularmente, una difusión internacional de la situación actual del país, necesitamos la solidaridad latinoamericana, europea, incluso la solidaridad de las mismas comunidades latinas de Estados Unidos, de Centroamérica, las antillas. Necesitamos que todo el mundo sepa lo que aquí sucede.

»En la medida que todo el mundo sepa lo que sucede en Puerto Rico, nuestra tarea, nuestra revolución pacífica va a ser muchísimo más llevadera. Como dije antes, los augurios no son buenos, tenemos un Gobierno terriblemente represor, pero de todos los aspectos de nuestra sociedad, la cultura, la academia, los estudiantes y la oposición política, necesitamos ese apoyo internacional.

»Si Latinoamérica se entera de lo que aquí pasa, va a ser muy difícil que las cosas puedan empeorar. Por eso es que necesitamos ese apoyo de Latinoamérica, que se enteren a través de Internet, que sean difusores de la situación de Puerto Rico, porque es una situación que nos afecta a todos. Puerto Rico es Latinoamérica, no podemos olvidarnos de eso.

»Nosotros somos, por invasión, una colonia de Estados Unidos, pero nuestro corazón y nuestra alma, nuestra esencia y nuestra identidad son Latinoamérica. Por eso, hermanos latinoamericanos, necesitamos que estén enterados sobre lo que sucede aquí. Yo creo que esa es la mejor forma de solidaridad que se nos puede ofrecer como pueblo».

El cantautor cubano Silvio Rodríguez dice que la huelga estudiantil escribe una página histórica en su país. ¿Qué cree al respecto?

—Obviamente el movimiento estudiantil nos está dando una gran lección a todos, nos está enseñando cómo se hace una revolución y estamos dispuestos a aprender de esa manera. Me alegro mucho de que Silvio, a través de sus canciones y mensajes, sea una de las figuras más solidarias de nuestra lucha. Ciertamente es un orgullo para nosotros que Silvio cuenta con Puerto Rico en su corazón.

Tomado de teleSUR

Tomado de La Ventana

Monday, April 26, 2010

Opiniones: Preguntas del pueblo de Haití dirigidas a cualquier pueblo “desarrollado”

El pueblo de Haití nos interpela. Sus preguntas no siempre son fáciles de responder


por Joan Tafalla

¿Creen que necesito que las tropas de las Naciones Unidas y de los USA me invadan y “organicen” cómo debo resolver mis problemas? ¿Piensan que soy un pueblo inculto, inferior, incapaz de organizar la supervivencia de mis propios hijos? ¿No les di una lección de civilización a los países “civilizados” aboliendo mucho antes que ellos la esclavitud, en 1793? ¿No fue un ejército de esclavos descalzos quien derrotó a las orgullosas águilas de Napoleón, en 1803, que venían a reinstaurarla?


¿Por qué razón el “país de la libertad” no me reconoció, ni comerció conmigo hasta 1865? ¿Acaso temía que mi libertad fuera un “mal ejemplo” para sus esclavos? ¿Sabías que los USA tardaron setenta y dos años más que nosotros en acabar con la esclavitud? ¿Olvidas que aún tardaron un siglo más para que un negro se pudiera sentar en el mismo asiento del autobús o asistiera a la misma escuela que un blanco? ¿Quiénes son los “civilizados”? ¿Quiénes son los “primitivos”?

¿Acaso no era una vergüenza que Francia, la antigua colonia, la que secuestró a nuestros ancestros de su hogar en África, la que los agotó y mató en largas jornadas de trabajo en las plantaciones de azúcar, de cacao, café o añil, nos impusiera, a punta de cañón, una indemnización de 150 millones de francos (equivalentes a 800.000.000 €)? ¿No es una vergüenza que cuando nuestro presidente Aristide reclamó que se nos devolviese ese dinero robado a punta de cañón, Francia se negó aduciendo que sería un “antecedente insoportable”?

¿Sabes que en 1915 los USA atracaron nuestro banco nacional y se llevaron sus fondos a Nueva York? Eran 500.000 dólares de la época. Nunca los han devuelto. ¿Ignoras que entre ese año y 1934 invadieron nuestro país, se apoderaron de sus riquezas, impusieron un presidente títere que no podía entrar en los hoteles y restaurantes de los invasores a causa de su color? ¿Sabías que durante esta invasión se produjo un auténtico genocidio de campesinos, llegando a crucificar en 1919 a uno de sus dirigentes, Charlemagne Peralte, en la puerta de una iglesia?

¿Sabes que los USA y Francia nos impusieron, entre 1957 y 1986, la dictadura de los Duvalier? ¿Ignoras que la única razón de esa dictadura era contener el “mal ejemplo” de la revolución cubana? ¿Sabes que esa dictadura realizó 30.000 asesinatos, además de la tortura y la cárcel para muchos otros? ¿Sabes que endeudó a mi país de manera insoportable, hasta 1.800 millones de dólares? ¿Sabes que aún estoy pagando esa deuda? ¿Y que el dictador Duvalier está cómodamente exiliado en Francia y vive con una fortuna estimada entre 800 y 1.400 millones de dólares en un banco suizo? ¿Por qué ese dictador no ha sido juzgado en ningún tribunal internacional por genocidio contra su pueblo? ¿Por qué la banca suiza no me devuelve el dinero que el dictador me robó?

Cuando me liberé de la dictadura, elegí por dos veces a Bertand Aristide como presidente, en 1990 y 2001. ¿Sabes que por dos veces los USA le desalojaron del poder mediante sendos golpes de Estado, en 1991 y 2004?

¿No crees, ahora, que la presencia de tropas estadounidenses en mi territorio es una invasión colonial? ¿No has pensado que algunas ONG, no son otra cosa que cómplices civiles de esa invasión militar? No te confundas, he dicho algunas. Como pueblo que sufre sé bien distinguir entre las ONG que están a mi lado y apoyan mi esfuerzo autónomo de las otras. Y tú, que deseas ayudarme, ¿Te has informado suficientemente cuando has dado tu ayuda económica con destino a Haití?

Llegados a este punto, ¿aún piensas que mi mal se resuelve con algo de “ayuda”? ¿No crees que se trata de una cuestión de justicia? ¿No crees que si Francia nos devolviese el dinero que nos robó; que si se encarcelase a Duvalier por sus crímenes y se le expropiase lo que también él nos robó; no crees que si se condonase la deuda externa inmoral, ilegal e impagable, no podría salir yo, como pueblo autónomo de mis problemas? ¿Aún continúas creyendo que soy incapaz de gestionar mis propios problemas sin intervención extranjera? ¿Mi pobreza, la pobreza de otros pueblos como el mío, no está en el origen de tu bienestar? ¿Quién debe a quién?

Por último: ¿no crees que ha llegado el momento de pasar de la ayuda que solo añade otro eslabón a la cadena, a la solidaridad entre pueblos iguales frente al imperialismo y al neocolonialismo?

No siempre es fácil responder sinceramente a preguntas de este tipo. Pero tenemos el deber político y moral de responder al pueblo haitiano y a nosotros mismos con la verdad.

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Nota:

Esta lista de preguntas no ha sido redactada por un haitiano. Sin embargo, contiene las cuestiones que un ciudadano catalán ha encontrado en su modesto acercamiento a las raíces de la pobreza en Haití. Un acercamiento hecho sobre fuentes haitianas e internacionales.

Tomado de La Carmagnole

Tomado de La Ventana

Wednesday, February 10, 2010

Opiniones: Úselo y tírelo

por Eduardo Galeano

La sociedad de consumo ofrece fugacidades. Cosas, personas; las cosas fabricadas para durar, mueren al nacer, y hay cada vez más personas arrojadas a la basura desde que se asoman a la vida. Los niños abandonados en las calles de Colombia, que antes se llamaban gamines y ahora se llaman desechables, y están marcados para morir. Los numerosos nadies, los fuera de lugar, son "económicamente inviables", según el lenguaje técnico. La ley del mercado los expulsa por superabundancia de mano de obra barata.

El Norte del mundo genera basuras en cantidades asombrosas. El Sur del mundo genera marginados. ¿Qué destino tienen los sobrantes humanos?. El sistema los invita a desaparecer; les dice: "Ustedes no existen".

¿Qué hace el Norte del mundo con sus inmensidades de basura venenosa para la naturaleza y la gente? Las envía a los grandes espacios del Sur y del Este, de la mano de sus banqueros, que exigen libertad para la basura a cambio de sus créditos, y de la mano de sus Gobiernos, que ofrecen sobornos.

Los 24 países desarrollados que forman la Organización para la Cooperación en el Desarrollo Económico del Tercer Mundo producen el 98% de los desechos venenosos de todo el planeta. Ellos cooperan con el desarrollo regalando al Tercer Mundo su mierda radioactiva y la otra basura tóxica que no saben dónde meter. Prohíben la importación de sustancias contaminantes, pero las derraman generosamente sobre los países pobres. Hacen con la basura lo mismo que con los pesticidas y abonos químicos prohibidos en casa: los exportan al Sur bajo otros nombres.

En el reino de lo efímero, todo se convierte inmediatamente en chatarra para que bien se multipliquen la demanda, las deudas y las ganancias, las cosas se agotan en un santiamén, como las imágenes que dispara la ametralladora de la televisión y las modas y los ídolos que la publicidad lanza al mercado.

El Sur, basurero del Norte, hace todo lo posible por convertirse en su caricatura. Pero la sociedad de consumo ―dime cuánto consumes y te diré cuánto vales― invita a una fiesta prohibida para el 80% de la humanidad. Las fulgurantes burbujas se estrellan contra los altos muros de la realidad. La poca naturaleza que le queda al mundo, maltrecha y al borde del agotamiento, no podría sustentar el delirio del supermercado universal, y al fin y al cabo, la gran mayoría de la gente consume poco, poquito y nada necesariamente, para garantizar el equilibrio de la economía mundial mediante sus brazos baratos y sus productos a precio de ganga. En un mundo unificado por el dinero, la modernización expulsa mucha más gente que la que integra.

Para una innumerable cantidad de niños y jóvenes latinoamericanos, la invitación al consumo es una invitación al delito. La televisión te hace agua la boca y la policía te echa de la mesa. El sistema niega lo que ofrece; y no hay valium que pueda dormir esa ansiedad ni prozac capaz de apagar ese tormento. La lucha social aparece en las páginas políticas y sindicales.

El mundo de fin de siglo viaja con más náufragos que navegantes, y los técnicos denuncian los "excedentes de población" en el Sur, donde las masas ignorantes no saben hacer otra cosa que violar el sexto mandamiento día y noche. ¿"Excedentes de población" en Brasil, donde hay 17 habitantes por kilómetro cuadrado, o en Colombia, donde hay 29? Holanda tiene 400 habitantes por kilómetro cuadrado y ningún holandés se muere de hambre; pero en Brasil y en Colombia, un puñado de voraces se queda con todos los panes y peces.

Cada vez son más los niños marginados que, según sospechan ciertos expertos, "nacen con tendencia al crimen y la prostitución". Ellos integran el sector más peligroso de los "excedentes de población". El niño como amenaza pública, la conducta antisocial del menor en América, es el tema recurrente de los Congresos Panamericanos del Niño desde 1993.

A principios de siglo, el científico inglés Cyril Burt propuso eliminar a los pobres muy pobres "impidiendo la propagación de su especie". Al fin de siglo el Pentágono anuncia la renovación de sus arsenales, adaptados a las guerras del futuro, que tendrán por objetivo los motines callejeros y los saqueos; y en algunas ciudades latinoamericanas, como Santiago de Chile, ya hay cámaras de televisión vigilando las calles.

El sistema está en guerra con los pobres que fabrica, y a los pobres más pobres los trata como si fueran basura tóxica. Pero el Sur no puede exportar al Norte estos residuos peligrosos, que se multiplican cada día. No hay manera de "impedir la propagación de su especie", aunque según al arzobispo de San Pablo, cinco niños caen asesinados cada día en las calles de las ciudades brasileñas, y, según la organización Justicia y Paz, son niños buena parte de los 40 desechables que cada mes caen asesinados en las calles de las ciudades colombianas.

Tampoco se puede mantenerlos escondidos, aunque los desechables no existen en la realidad oficial: la población marginal que más ha crecido en Buenos Aires se llama Ciudad Oculta y se llaman ciudades perdidas los barrios de lata y cartón que brotan en los barrancos y basurales de los suburbios de la ciudad de México.

No hace mucho, los desechables colombianos emergieron de debajo de las piedras y se juntaron para gritar. La manifestación estalló cuando se supo que los escuadrones parapoliciales, "los grupos de limpieza social", mataban indigentes para venderlos a los estudiantes que aprenden anatomía en la Universidad Libre de Barranquilla.

Y entonces Buenaventura Vidal, contador de cuentos, les contó la verdadera historia de la Creación. Ante los vomitados del sistema, Buenaventura contó que a Dios le sobraban pedacitos de todo lo que creaba. Mientras nacían de su mano el sol y la luna, el tiempo, el mundo, los mares y las selvas, Dios iba arrojando al abismo los desechos que le sobraban, pero Dios, distraído, se había olvidado de la mujer y del hombre, que esperaban allá en el fondo del abismo, queriendo existir. Y ante los hijos de la basura, Buenaventura contó que la mujer y el hombre no habían tenido más remedio que hacerse a sí mismos, y se habían creado con aquellas sobras de Dios. Y por eso nosotros, nacidos de la basura, tenemos todos algo de día y algo de noche, y somos un poco tierra y un poco agua y un poco viento.

Diciembre de 1995

Tomado de La Ventana.

Thursday, January 28, 2010



Literaturas del Caribe: unidad en la diversidad

El pasado martes tuvo lugar la mesa redonda Aprender y enseñar las literaturas del Caribe: retos y experiencias, con la presencia de los jurados de la categoría de literatura caribeña en inglés o creol, en la edición 51 del Premio Literario Casa de las Américas


por Mónica Rivero, estudiante de Periodismo

Los estudios sobre literatura por lo general se organizan atendiendo a criterios de clasificación que responden fundamentalmente a idioma, períodos históricos y límites geográficos. Zonas como el Caribe, por ejemplo, constituyen espacios difíciles de definir según este patrón. La geografía caribeña no comporta un grupo de territorios dispuestos como conjunto preciso, aún menos una masa continental de nítidas fronteras. Por otro lado, en este espacio confluyen la lengua española, la inglesa y la francesa, con las correspondientes adaptaciones en cada lugar.

Siendo así, el aprendizaje y la enseñanza de la literatura caribeña suponen un importante desafío. Para explorar criterios y maneras de hacer en este sentido, tuvo lugar la mesa redonda Aprender y enseñar las literaturas del Caribe: retos y experiencias; con la participación de Mark McWatt, de Guyana; Margaret Shrimpton, británica actualmente radicada en Yucatán, México; y Samuel Furé Davis, de Cuba, jurados de la edición 51 del Premio Literario Casa de las Américas.
Entre las claves que se mencionaron en el intercambio estuvo la propuesta por Margaret Shrimpton: abordar la literatura caribeña por temáticas y no por autores o países, para entender el Caribe como universo, más allá de las diferencias; como espacio cultural más que geográfico, como ella lo definió.

Según Samuel Furé Davis —quien habló de la experiencia que ha tenido la Facultad de Lenguas Extranjeras de la Universidad de La Habana en este campo—, resta por hacer en lo concerniente a establecer qué es el Caribe y cuáles rasgos identifican su literatura. Se refirió asimismo a la fuerte presencia de cultura oral y simbolismo en las letras caribeñas; en las cuales, además, reconoce un escenario de reescritura de la historia, puesto que legitiman visiones no contempladas por la historiografía, por las versiones oficiales.

Mark McWatt, por su parte, se refirió al deber de la academia de ofrecer a los estudiantes una perspectiva lo más amplia y profunda posible sobre el contexto caribeño; así como superar cierta postura eurocéntrica que durante mucho tiempo hizo que la literatura en inglés “solo se identificara con Shakespeare y Milton”, desconociendo la buena y prolífica producción literaria en países caribeños angloparlantes; que, sin negar la influencia de los clásicos, emplean lenguajes propios, no menos ricos e interesantes.

Si bien entre los territorios que baña el Mar Caribe existen las diferencias mencionadas y probablemente otras, son también muy notables los rasgos comunes, sobre todo en cuanto a coincidencias en la idiosincrasia y en cuestiones de orden histórico y económico.

Pero definitivamente, lo más valioso que nos une es el ansia de escribir, de dar testimonio, de construir la dimensión literaria de nuestra identidad. Esto —sin desconocer la diversidad como enorme riqueza— nos dota de un carácter unitario que alienta a seguir hablando de literatura (o literaturas) del Caribe, y proponiendo definiciones y redefiniciones, porque, como en muchos otros escenarios del arte y lo que es una suerte: la última palabra no ha sido dicha.


Tuesday, January 26, 2010


Latinos en EE.UU. se asoman al Premio Casa

Una conferencia del investigador puertorriqueño Juan Flores y la presentación del libro Al cruzar las fronteras, del sociólogo cubano Antonio Aja Díaz, director del Programa de Estudios sobre latinos en Estados Unidos, enriquecen el programa del Premio Casa de las Américas 2010

por Yohana Lezcano Lavandera, estudiante de Periodismo

Como un regalo más de la edición 51 del Premio Casa de las Américas, disfrutaremos el martes 26 a las 11 de la mañana de la conferencia Historia y culturas sobre latinos en los Estados Unidos, a cargo del investigador puertorriqueño Juan Flores y, a continuación, de la presentación del libro Al cruzar las fronteras, del sociólogo cubano Antonio Aja Díaz. Esta actividad forma parte también de un ciclo de debates convocado por el Programa de Estudios sobre Latinos en los Estados Unidos, creado en febrero del pasado año.

Los inmigrantes latinos en Estados Unidos suman ya más de cuarenta y cuatro millones y constituyen la primera minoría en ese país. A propósito del significado que para América Latina y el Caribe hispanoparlante tiene esa presencia progresiva de pobladores al norte del Río Bravo, y sobre algunos de los conflictos identitarios y culturales en las relaciones entre esos pueblos, versará la charla de Flores.

De esta forma, el escritor boricua, a quien Pedro de la Hoz caracterizó como “uno de los más recios intelectuales que en la nación norteña le ha dado voz a la cultura de su comunidad”, resaltará la compleja y rica trama de la producción artística como parte esencial en los procesos migratorios latinos.

Juan Flores ha ganado el Premio Casa en dos oportunidades: la primera, en 1979, en la categoría de ensayo con Insularismo e ideología burguesa en Antonio S. Pedreira, y la más reciente con Bugalú y otros guisos: ensayos sobre culturas latinas en Estados Unidos, como parte del Premio extraordinario convocado en 2009.

El director del Programa de Estudios sobre Latinos en los Estados Unidos, Antonio Aja, considera que la conferencia de Flores y la presentación del libro Al cruzar las fronteras en la jornada del martes 26, tienen como propósito abarcar la situación de los emigrantes latinoamericanos con una mirada amplia y diferente, tanto desde la proyección literaria, musical, plástica, gráfica, como también desde las ciencias sociales.

Al cruzar las fronteras trabaja las principales polémicas sobre los flujos migratorios a nivel internacional en el mundo de hoy. Así, se pueden encontrar en la obra varias aristas del asunto como la aceleración de la globalización migratoria, el tráfico de inmigrantes, la pérdida de mano de obra calificada, el robo de talentos como negocio, la emigración ilegal y las remesas que devienen dependencias económicas y políticas para el área de Latinoamérica.

Todo lo anterior es visto desde el concepto de transnacionalidad, pues los procesos migratorios a nivel universal no pueden ser explicados exclusivamente por el análisis de la región de origen y de destino.

“Hoy los migrantes van desde y hacia casi todas las naciones del mundo, con lo cual la tradicional diferenciación entre países de origen, tránsito y destino pierde relativamente su validez, pues muchos estados pertenecen a las tres categorías simultáneamente”, se indica en el texto, de unas 230 páginas, donde aborda también las políticas migratorias en los momentos actuales, asignadas fundamentalmente por la xenofobia y el control anti-inmigrante, situación que tiene mucho que ver con la creciente politización del fenómeno a escala global.

“Hasta hoy, en Cuba, no habíamos contado con un estudio de esta naturaleza, pensando en el sentido integral y abarcador que debía tener el mismo”, resalta Estaban Morales en el prólogo de Al cruzar las fronteras para reconocer la necesidad de una obra como esta, cuyos temas son tratados con “abundante, valiosa información y creatividad”, en un momento en que “la migración internacional se presenta con una fuerza relevante para la transformación social”.

En el libro se define el término “latino” en oposición al de “hispano”. Este último calificativo denota en su génesis un carácter discriminatorio y ha sido utilizado por los Estados Unidos desde los años sesenta para referirse a la presencia latinoamericana en su territorio.

Al decir de Aja Díaz, hoy existe “una gran dicotomía entre las condicionantes de la visibilidad de los latinos en Estados Unidos en el ámbito mediático, social, de la vida cotidiana; en contraposición a la invisibilidad que tiene este sector desde el punto de vista del ascenso económico y sobre todo político en ese país”.

En un admirable avance de lo general a lo particular, el también Director del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana, pasa por la situación de los Estados Unidos como principal país de inmigración histórico, actual y perspectivo, subrayando las condicionantes que tiene la política inmigratoria norteamericana, hasta llegar a su relación con Cuba, la cual tiene especial tratamiento en la investigación.

Aja realiza una periodización hasta la actualidad que permite comprender los flujos migratorios en el orden cuantitativo, particularizando en las características económicas que ha tenido la mayor de las Antillas a partir de los años noventa.

El autor expone que la presencia cubana en Norteamérica data de mediados del siglo XIX y no es hasta 1930 cuando Cuba se convierte en un país de emigración. A partir de entonces se inició un patrón migratorio que la isla no ha abandonado nunca y que actualmente se diversifica en varios destinos.

Antes de 1959, la población cubana en los Estados Unidos rondaba entre las 125 000 personas, incluyendo los descendientes, pero Al cruzar las fronteras indica que el triunfo revolucionario constituyó una ruptura en los flujos migratorios, y los componentes políticos se convierten en elemento central de estos procesos.

Quizás lo más novedoso del libro sea encontrar la proyección de un posible escenario del tema migratorio en Cuba como un país que va a seguir siendo de emigración, y los desafíos que tiene desde el ámbito jurídico, político, económico, familiar, demográfico y de la cultura en su sentido más amplio en los primeros años del presente siglo.


Fuente: La Ventana



Monday, January 18, 2010

Opiniones:Haití para qué. Usos y abusos de Haití

Un libro imprescindible para comprender lo que pasa en estos momentos en Haití, tras el devastador terremoto que ha golpeado al hermano país caribeño



Tras el último terremoto, todo el mundo habla de Haití: unos muestran su solidaridad, otros repiten mecánicamente meras palabras de compasión. Pero más allá del terremoto y sus consecuencias, ¿alguien conoce la historia de este país? ¿Por qué ha llegado a esta situación? ¿A quién le debe su miseria? Mientras los dirigentes de las grandes potencias aparecen ahora compungidos ante los medios con sus lágrimas de cocodrilo ofreciendo al pueblo de Haití un poco de dinero y no pocos marines, se hace preciso conocer la verdadera historia de este país. ¿A quién quieren engañar?

Haití para qué. Usos y abusos de Haití

Un libro de Paul Farmer
Prólogo de Noam Chomsky
Traductor del inglés: Toni Strubbel

Paul Farmer es un médico especializado en SIDA, con más de una década de experiencia en el Haití rural. Pero es mucho más que un médico, es también un magnífico antropólogo y un conocedor profundo de ese pueblo, cuya historia penetra hasta sus raíces para mostrar las mil fuerzas que durante tanto tiempo han mantenido a la mayoría de los haitianos sumidos en la pobreza, en la enfermedad y en el olvido. Entre sus obras más conocidas se cuentan: Women poverty and AIDS, Dying for growth, AIDS and accusation e Infections and Inequalities.

A través de un doble análisis, de los acontecimientos del pasado y de una serie de mitos que hoy perduran, Farmer nos introduce en un Haití desconocido y sorprendente que dista mucho de ser el que nos habían contado. A la luz de su penetrante mirada vamos descubriendo los múltiples engaños de esa historia deliberadamente falseada y adquiriendo datos reales que iluminan el presente y lo hacen comprensible.

Cuando el lector termina el libro tiene las claves para entender la explotación y los sufrimientos de Haití, tan íntimamente ligados a los intereses de EE.UU. Es también la historia de los pueblos de Centroamérica: la historia de una política de expolio y rapiña que, en mayor o menor grado, afecta también a la gran mayoría de los pueblos pobres del mundo.

“Este es un libro que me temo que esté condenado al olvido. Es un libro que nos habla de verdades en torno a temas incómodos. Incómodos, sí, para las estructuras de poder y el entramado doctrinal que las protege de la opinión crítica. Nos dice la verdad sobre lo que ha estado sucediendo en Haití y el papel que ha jugado EE.UU. en su amargo destino.” Noam Chomsky

Impresionante libro que nos descubre una historia muy distinta de la que nos habían contado. Libro desmitificador, escrito a través de las vivencias del pueblo, desde su memoria y a través de su lenguaje. Un libro, además, bello y deslumbrante. “Excelente libro... Magnífica esta pasión de Farmer con la que invita a sus conciudadanos y amigos de los EE.UU. a no permanecer indiferentes ante la agonía de Haití.” Suplemento Literario de The Times, Londres

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CUANDO LA ACTUALIDAD NOS OBLIGA A BUSCAR LA VERDAD

por Pascual Serrano

Acontecimientos complejos como los que se están desarrollando en Haití ahora requieren conocer la historia y antecedentes para poder ser comprendidos. Esperar que los grandes medios nos tengan informados de la realidad, precedentes, contexto y claves de interpretación hace tiempo que debe estar descartado. Por ello, libros como este del médico Paul Farmer, Haití para qué resultan necesarios a quienes nos seguimos resistiendo a considerarnos informados simplemente por escuchar las noticias de los grandes medios.

La obra de Farmer, un médico especializado en SIDA que arrastra una experiencia de más de una década en el Haití rural, combina el humanitarismo y sensibilidad hacia el sufrimiento ligado a su profesión con un lúcido análisis de las claves políticas, internas y externas de la realidad haitiana.Como dice el propio autor, "es la esperanza de todo médico no tener que sentir que sólo está poniendo parches". Y por si eso fuera poco, una extensa introducción de Noam Chomsky y un epílogo del autor a la segunda edición lo convierten en un libro imprescindible.

Se trata de una obra, que si bien recorre toda la historia de Haití, se centra fundamentalmente en las dictaduras de los Duvalier, la primera llegada al poder del sacerdote Aristide, su derrocamiento por un golpe de Estado en septiembre de 1991 y el gobierno militar que le sucedió. Todo ello bajo la atenta mirada —y algo más que mirada— de Estados Unidos.

Un libro que disecciona la complejidad de la figura de Jean Bertrand Aristide y sus diferentes políticas llevadas a cabo como presidente, algo muy de agradecer en los momentos actuales, pero también los movimientos y estrategias de los diferentes gobiernos norteamericanos. Por todo ello, algunos nos hemos de empeñar en que no se cumpla la premonición de Chomsky y este libro no esté condenado al olvido.

Para realizar sus pedidos: hiru@euskalnet.net


Tomado de Rebelión


Reproducido de La Ventana

Friday, December 11, 2009

SIGNOS DE ALBOR






Versos y vientos de homenaje



ROBERTO OBREGÓN


No alcanzó a escribir
su último poema;
sólo pudo, en la noche,
advertir
la grieta ciega que se
abría
y el dolor de todos,
que hizo suyo
a cada hora, en cada
poro.
Y hasta el viento
abismal
oyó su canto.
Otra página, otra
jornada,
extendida en zanjas,
respiros, quetzales,
pasadizos,
que los días quedaron
guardando
para siempre.



LEONEL RUGAMA


Jugaba al ajedrez y creía
--nunca
dejó de creer-- y soñaba
--nunca
cesó de soñar--. De sus
poemas,
que en verdad no fueron
tantos,
se desprenden un aire
libre
y una necesidad de agua
limpia.
Su corazón --se escucha
firme--
saltaba en su pecho y
traqueteaba
libertario. Escribió Túpac,
escribió
Bolívar, escribió Sandino
y escribió
el Che, como quien
convida
una fruta, un camino. Y,
como todos saben,
nunca se rindió.



JAVIER HERAUD


En Lima, en Cañete
y en Chiclayo
siempre se lo recuerda,
también
en Córdoba y en la
húmeda y dura
Buenos Aires. Con
su candor
y su alegría única,
fue
nuestro Rimbaud; o
mejor:
el precoz rebelde
francés
fue el Javier Heraud
que dio
la Europa del febril
movimiento
obrero en la calle.
Los dos
soñaron reinventar
la vida
con sus versos y
entreversos.
Uno cayó de febril
gangrena
en una pierna; el
joven
bardo limeño, a
orillas
del río de la Madre
de Dios,
bajo las balas del
ejército.



JACQUES VIAU


A avanzar y retroceder
aprendió
de su familia que huía
de la muerte
y atravesaba la frontera.
Y aprendió
del llanto, lágrima por
lágrima
y retazo por retazo,
desde
Puerto Principe hasta
los barrios
heridos del áspero dolor
dominicano.
Recibió su herencia con
los brazos
y el aliento, como quien
abraza
un salvavidas, y se
dispuso
a zurcirla como pudo
en la más cruda
y caliente intemperie.
Su aguja
quedó al rojo y sus
hebras
tensadas trazaron un
dibujo
que revela un pueblo
de pie
en dura marcha.



Eduardo Dalter



Signos de albor está dedicado a cuatro jóvenes poetas latinoamericanos, víctimas del terrorismo de Estado que décadas pasadas asoló a casi todo el continente,y cuyos versos aún estremecen y palpitan.

Buenos Aires, 2008.



* Los dos primeros poemas fueron publicados por Casa de las Américas, La Habana, 2009.

Ilustración:http://www.vbz.es/vbz.htm

Wednesday, October 07, 2009

Primeras palabras sobre Cintio muerto

Palabras de Roberto Fernández Retamar tras el fallecimiento del escritor cubano Cintio Vitier: “Su desaparición nos empobrece y a la vez nos exige lealtad a su vasta y luminosa faena”

por Roberto Fernández Retamar

Me pide La Jiribilla unas palabras sobre Cintio, cuando su cadáver está todavía insepulto. Mucho he escrito sobre él, y espero hacerlo más. Pero estas de ahora son las primeras palabras que le dedico después de su muerte. ¿Y por dónde empezar?

Nos conocimos hace cincuenta y ocho años. Yo tenía entonces veintiuno, y él, treinta. Muchas veces pensé que podía evocarlo con el verso de José María Heredia "el amigo más fino y constante". Fue para mí, desde aquel lejano 1951, además de ese amigo, un hermano mayor y un maestro.

No hace mucho ha sido republicado un pequeño libro mío de 1954, al que enriquecí poniéndole como prólogo las generosas palabras con que en 1953 Cintio presentó una lectura de pasajes del libro que leí en el recordado Lyceum de La Habana. No sé si llegó a ver el ejemplar que envié a Fina y él. Fue la última manifestación de mi deuda con Cintio mientras vivió.

Esa deuda no tiene fin. Hace algunos años dije que él era el Presidente de nuestra siempre complicada "República de las letras". Al hacerlo pensaba, naturalmente, en su creación literaria tan personal, tan inconfundible: sus versos, que comenzaron en la adolescencia bajo la luz de Juan Ramón y adquirieron nuevo fuego, según confesó, gracias a César Vallejo y José Lezama Lima, tan diversos y enriquecedores; sus narraciones, sobre todo De Peña Pobre; sus ensayos, entre los cuales sobresalen Lo cubano en la poesía y Ese sol del mundo moral, que muestran con deslumbrante claridad la evolución de su pensamiento, alimentado por su inmersión en el orbe martiano.

Y pensaba también en cómo ha ayudado a configurar el mundo de nuestras letras. En 1948, su antología Diez poetas cubanos, 1937-1947, dio a conocer a un conjunto de admirables poetas que habían trabajado en el seno de lo que María Zambrano llamaría "la Cuba secreta".

En 1952, una nueva antología suya, Cincuenta años de poesía cubana, 1902-1952, ordenó la poesía cubana de la primera mitad del siglo XX. Tras el triunfo de la Revolución preparó, para los Festivales del Libro Cubano que dirigió Alejo Carpentier y ahora están cumpliendo cincuenta años, otras dos antologías memorables: Las mejores poesías cubanas y Los grandes románticos cubanos.

En todos esos casos, y en muchos otros, dejó establecido cánones vigentes hasta hoy en nuestra poesía. Por eso lo postulé Presidente de nuestras letras. Su desaparición nos empobrece y a la vez nos exige lealtad a su vasta y luminosa faena.


Tomado de La Jiribilla


Tomado de La Ventana