Recordando a Mario Benedetti

Friday, January 08, 2016




A las puertas, la edición 57 del Premio Literario Casa de las Américas




Cartel Premio Literario Casa de las Américas 2016

Entre el 18 y el 28 de enero de 2016, la Casa de las Américas celebrará una nueva edición de su premio literario, que en esta ocasión estará evaluando obras de cuento, teatro, ensayo de tema artístico-literario, literatura brasileña, literatura caribeña en francés o creol y estudios sobre las culturas originarias de América. Para leer las obras de los géneros y categorías participantes, un jurado internacional de primer orden se dará cita en la Casa.
Como se ha hecho costumbre en los últimos años, tras el acto inaugural, los escritores, críticos, ensayistas y pensadores que tendrán a su cargo la tarea de evaluar los textos en concurso, parten durante una semana a Cienfuegos, donde llevan a cabo la lectura y primeras discusiones. Paralelamente participan en la vida cultural de la ciudad e intercambian con sus escritores.
Es precisamente allí donde los libros premiados en la edición anterior del Premio se presentan por primera vez. En esta ocasión serán los siguientes títulos: La hoguera lame mi piel con cariño de perro, de Adelayda Fernández Ochoa, Colombia (novela); Cuba año 2025, de José M. Ferrán Oliva, Cuba (ensayo de tema histórico-social); Bajo el brillo de la luna, de Nelson Romero Guzmán, Colombia (poesía); Minha vida sem banho, de Bernardo Ajzenberg (literatura brasileña); Un kilómetro de mar, de José Acosta, República Dominicana (literatura de latinos en los Estados Unidos), y El niño congelado, de Mildre Hernández, Cuba (literatura para niños y jóvenes). Además de los Premios honoríficos: La novela de la poesía, de Tamara Kamenszain, Argentina (Premio de poesía José Lezama Lima); Intelectuales indígenas en Ecuador, Bolivia y Chile. Diferencia, colonialismo y anticolonialismo, de Claudia Zapata Silva, Chile (Premio de ensayo Ezequiel Martínez Estrada); y El libro uruguayo de los muertos, de Mario Bellatin, México (Premio de narrativa José María Arguedas).
Posteriormente, en las jornadas finales del Premio, de regreso a La Habana, estos textos serán presentados también en la Casa, donde se intercalan sesiones de trabajo y deliberación, lecturas de textos de ficción, paneles y discusiones en torno a temas diversos asociados a la más reciente producción literaria y teatral de la región.
De manera adicional a estas actividades, se inaugurará una exposición que a partir de los fondos de la colección Arte de Nuestra América Haydee Santamaría, tendrá como eje central el vínculo entre el humor y el dibujo. Esta exposición tiene también el objetivo de rendir homenaje al destacado humorista gráfico e historietista Quino, a propósito de la celebración del cincuentenario de su más afamado personaje: Mafalda.
Se acerca enero y la Casa de las Américas se prepara para una nueva edición de su Premio literario, esa perenne apuesta por lo mejor de la literatura latinoamericana y caribeña.

Fuente:  La Ventana
 

Wednesday, January 06, 2016

LA INFINITA ZONA DEL LENGUAJE DENTRO DE LA LEJANÍA.











LA INFINITA ZONA DEL LENGUAJE DENTRO DE LA LEJANÍA



El salvadoreño, André Cruchaga (Chalatenando, El Salvador 1957) es una de las voces más sobresalientes dentro de la poesía contemporánea hispanoamericana, como demuestra los distintos poemarios que ha puesto en manos de los lectores pero Cruchaga , cuya obra poética figura traducida ya a varios idiomas, como son: el francés, el rumano, el vasco, el catalán y el inglés, viene a reforzar  más la fuerte e ininterrumpida tradición poética centroamericana como corrobora Lejanía, obra bilingüe español-inglés. En este libro, el poeta recorre, encuentra, forma y define su inquietud ante una nueva realidad personal, que durante tanto tiempo ha permutado en la psiquis de quienes cultivan el género poético. En Lejanía, el poeta desconstruye lo que observa definiendo la aprehensión filosófica del ser en relación con la distancia que surge dentro del aislamiento propio que surge con el contexto urbano asegurando lo siguiente: /Pertenezco a esos brazos que consagraron mi existencia./ Este verso define la vulnerabilidad del ser humano en la posmodernidad, definiéndose como un ente para él cual el presente resulta ser irrelevante por la incomunicación interpersonal de las relaciones. En otra línea el poeta vuelve a recalcar sobre la problemática humana  en su condición del ser posmoderno, atormentado por encontrar sentido a los fenómenos que demandan de su atención, y que de no ser por la herramienta del lenguaje quedarían sin respuesta cuando en un arrebato lírico artaudniano canta: / Cerca de mí sólo existe el infinito y los kilómetros de ahogo de mi locura./

En otro poema Cruchaga introduce el dedo dentro de la hondura de la herida al expresar: /Vos en el instante preciso del firmamento con toda la madera del invierno./ Resulta significativo que el poeta represente en este verso la angustia que simbolizada por el invierno trasluce el estado de orfandad ante la ausencia del amor que mantuvo el fuego de la vida ardiendo. / Las calles siempre tienen la tentación de hablarme: existen./ Su realismo es conmovedor hasta el punto de sacarme las vísceras./ Este verso es una aseveración resoluta y determinante en la cual el sujeto que observa se encuentra definido por lo que observa. Notemos, que ante la ausencia de un interlocutor válido, capaz de hacer recíproco la emoción de la voz ya que el poeta nos describe un panorama en donde el otro, ese marco de referencia de toda comunicación  no existe. Lejanía, como el título implica significa la percepción fugaz del ser humano por recrear otra realidad mediata, retenerla y en el proceso, sobreponerse a su mortalidad.

Esta obra poética, es un baúl de sorpresas por los giros neo-surrealistas, imágenes cautivantes y el desborde lirico-filosófico con que André Cruchaga enfrenta el hecho cognoscitivo que desde el origen del hombre ha estado en el centro de todas sus preocupaciones. Admiro la destreza de Cruchaga para  entregarse a jugar con las contradicciones que existen al interior de las cosas y sus formas, y la limitación humana de percibirlas, como ponen de manifiesto estos versos suyos que a continuación reproduzco: /Es un juego de antojo la piedra en el zapato./ Todas  las calles amarillas donde juega el grito para oírse, la erección alrededor de los jardines./ Como vemos este uno de los giros neo-surrealistas de Cruchaga que demuestra que el ser se siente siendo definido por el tiempo y no por la empatía humana, sólo así puede éste volcarse a descubrir el potencial del lenguaje como instrumento o herramienta para hacer del otro, como se percibe en el verso a continuación: / Siempre es así la tinta invertebrada del lenguaje: no importa cuántas sombras se mastiquen en la vagina del jardín./

Lejanía es para el lector, una definición individual que dentro del tiempo enfatiza el importante rol que la comunicación humana está llamada a desempeñar en el discurso posmoderno del siglo XXI porque como expresara un famoso filósofo: “El ser es la definición de su tiempo.”  Algo corroborado por la poética de André Cruchaga en este poemario con este maravilloso verso: / Cada día cavamos nuestra fosa junto a la inhospitalidad de los relojes./ Nunca antes fue más visible, la inhabilidad personal del ser humano para encontrar sentido a su existencia, caracterizándose hoy día por la confusión y el nihilismo narcisista, algo que el poeta pone en evidencia de esta manera: /Es tan abundante la nada que hasta en la ropa transpiro su hedor./

No desaprovecho la oportunidad para resaltar el excelente trabajo de traducción de los textos que componen Lejanía hecho por la poeta y traductora mexicana, Grace B. Castro Haro, quien magistralmente refleja la complejidad estilística de Cruchaga sin perder la originalidad o la espontaneidad del ritmo, algo muy difícil de lograr cuando se traduce. Este libro es una obra digna de figurar como texto en las clases de literatura latinoamericana de cualquier universidad norteamericana. Concluyo esta humilde nota sobre este maravilloso poemario de André Cruchaga parafraseando al poeta con este verso: / Sólo llegando al final, supe cuál era el principio./

Daniel Montoly
Columbus, Ohio 2015

Monday, January 04, 2016






 KANSEI, 
UN VIAJE POR LA CONTEMPLACION DE LOS TRES TIEMPOS DEL HOMBRE.


El haiku como expresión poética representa la contemplación de lo fugaz expresado en un lenguaje conciso e ingenioso, ya que su cultivo en una forma de meditación  asociada estrechamente con el budismo Zen. Tres elementos son vitales dentro del haiku; la naturaleza en estado puro, el tiempo y la contemplación porque en este brevísimo poema no hay lugar para la disgregación visual y mucho menos, para lo personal, ya que el ser se ubica como epicentro pero solo para mantener constancia del ahora.

Josué Santiago, es un destacado poeta, cuentista, narrador y un experimentado cultivador del haiku puertorriqueño, quien lleva ya varios años dedicándose al micro-cuento, esa otra manera de haiku como el poema japonés. En Kansei el lector encontrará una selecta muestra de poemas vistos y escritos desde la perspectiva occidental, tal como ya lo hicieron antes poetas como el argentino Jorge Luís Borges, el español, Juan Ramón Jiménez, el mexicano José Juan  Tablada, entre otros hispanoamericanos cultivadores de este difícil género. Esta colección, es un poemario novedoso que manifiesta una visión heterogénea desde lo humano hasta lo anecdótico, en donde destacan poemas muy bien logrados, no solo por la preservación de la métrica, sino también en cuanto a captar el factor espontáneo, esencia vital del haiku en su elemento clásico, como pone de manifiesto este poema que reproduzco a continuación: 

Dormito en algas
arriba las estrellas
igual dormitan.

En este haiku el sujeto poético introduce al lector a la contemplación de la vastedad nocturna desde una perspectiva de quien se ve sumergido en lo inexorable del océano. En otro poema el poeta despierta su voz a la experiencia sensorial a partir de una proyección impresionista cuando expresa lo siguiente:

No hay primavera
si el aire no perfuma
muere la flor.

En este texto el sujeto preponderante en sí no es el paisaje observado, sino el aspecto emotivo del propósito que ha de cumplir el objeto contemplado dentro de la percepción de aquel que lo contempla. Ya para finalizar quiero cerrar esta lectura de Kansei, poemario del poeta Josué Santiago citando este último haiku, que aunque se ambienta en lo inusual de un contexto nocturno y el haiku rara vez lo hace, me impresionó por la hondura metafísica de su esencia:

La noche oculta
el misterio que la luz
busca y no encuentra.

Espero que este libro, ameno e interesante como es, sea disfrutado por el lector contemporáneo de poesía, inclinado a la búsqueda de la concisión y síntesis, como expresiones del momento histórico en el cual le ha tocado vivir.



Daniel Montoly
Columbus, OH 2015